IRLANDA

Trump respalda una posible Irlanda unificada y admite la sensibilidad de la cuestión

El presidente de Estados Unidos ha reconocido que "se trata de una cuestión delicada", pero que sería "una idea genial".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump AP

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su apoyo a una eventual unificación de la isla de Irlanda, aunque ha reconocido que cualquier cambio sobre el futuro de Irlanda del Norte tendría que contar con la posición del Reino Unido.

Durante su visita a Irlanda, Trump ha afirmado que le gustaría ver una Irlanda unificada y ha destacado la buena relación que mantiene con personas de ambos lados de la frontera. El mandatario estadounidense ha hecho estas declaraciones junto al primer ministro irlandés, Michéal Martin, a quien ha señalado al referirse a la posibilidad de avanzar hacia ese objetivo.

"Me encantaría verlo unificado"

"No quiero causar ningún problema, pero te diré que me encantaría verlo unificado. Tengo amigos en ambos lados, gente estupenda. Son irlandeses. Me encantaría verlo unificado", ha afirmado.

Trump ha subrayado que Londres "tendría un papel en cualquier" eventual modificación del estatus de Irlanda del Norte, actualmente integrada en el Reino Unido. No obstante, considera que una eventual reunificación de la isla sería "algo genial".

Horas después, desde la Embajada de Estados Unidos en Dublín, el presidente ha vuelto a abordar el asunto con tono irónico. Trump ha reconocido que se trata de una cuestión especialmente delicada y ha bromeado con que, ante este tipo de preguntas, resulta difícil ofrecer una respuesta que satisfaga a todo el mundo. Pese a ello, ha reiterado su opinión favorable a una Irlanda unificada.

La cuestión de la reunificación continúa siendo uno de los asuntos políticos más sensibles de la isla. Irlanda del Norte permanece dentro del Reino Unido, mientras que una parte de su población defiende mantener esa situación y otra apuesta por integrarse en la República de Irlanda.

El conflicto conocido como The Troubles, que enfrentó durante décadas a sectores unionistas y nacionalistas, dejó más de 3.500 muertos antes de que el Acuerdo de Viernes Santo de 1998 estableciera un marco político para resolver la cuestión por vías democráticas.

En virtud de este acuerdo, cualquier cambio en el estatus constitucional de Irlanda del Norte debe responder a la voluntad de su población, mediante los mecanismos democráticos previstos.

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