Capítulo 103
La vida de Ifakat en la mansión Korhan: una viuda con ambición de poder y la protegida de Halis
Su carrera ha sido lo más importante para ella, renunciando hasta a sus propios hijos por la excelencia.

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Ifakat nunca estuvo dispuesta a quedar relegada a un papel secundario tras quedar viuda. Emit, el hermano de Orhan, perdía la vida, pero Ifakat nunca perdió su sitio la mansión, quedándose como la protegida de Halis.
Ifakat siempre fue una mujer ambiciosa con el poder. Nada se escapaba de su vista y su juicio, y supo ganarse la confianza ciega y el respeto de Halis Korhan, convirtiéndose en su mano derecha y en la encargada de mantener el orden, las tradiciones y la reputación del apellido bajo el techo de la mansión.
Ifakat se casó con su trabajo, no tenía tiempo para sentar la cabeza con otro hombre, aunque tuvo varias aventuras en la mansión Korhan que pusieron en juego su estatus, pero su carrera iba siempre primero si eso significaba sacrificar su deseo de ser madre.
“No quería un hijo, en su lugar elegí ser la única hija de mi suegro. Solo quería ser su princesa”, reconoce Ifakat a Tesko, recordando el momento en el que su vida se detuvo cuando murió su marido, pero donde comenzó su nueva vida en la mansión Korhan.
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