Capítulo 78
“Me quitaron el olor de mi madre”: Abidin descubre la verdad sobre su pasado y jura venganza contra los Korhan
Abidin ya no puede más. Después de toda una vida sirviendo a los pies de los Korhan, ha descubierto que él es uno de ellos.

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Abidin ha escuchado por accidente una conversación entre Suna, su tía Hattuc y Kazim que le ha cambiado la vida para siempre. Resulta que Hattuc fue quien lo llevó al orfanato por órdenes de la familia, pero la verdad es que sus padres no lo abandonaron, murieron. Y lo más fuerte de todo: ¡Halis Korhan es su tío! El hombre al que ha servido como un esclavo durante años es, en realidad, su propia sangre.
Sentado en la cama y destrozado, Abidin ha encarado a Suna en cuanto ella ha entrado en la habitación. “¿Cuánto hace que lo sabes? ¿Cómo pudiste ocultármelo?”, le ha preguntado.
Abidin ya sospechaba que algo raro pasaba al ver los cuchicheos de su suegro, pero nunca imaginó una traición de este calibre. Suna, muerta de miedo, ha intentado consolarlo confesando que calló para protegerlo: “Tenía miedo de que te hicieran algo malo”.
La rabia de Abidin ha ido a más al comprender que el hombre que lo puso a los pies de su nieto, que lo trató como a un sirviente, es el mismo que lo dejó tirado en un orfanato pudiendo haberle dado un hogar. “¡Voy a destrozarlos! ¡Se van a enterar!”, ha gritado.
Lo que más le duele a Abidin no es el dinero ni el apellido, es el tiempo perdido y el amor que le arrebataron. “No me abandonaron, Suna... Me quitaron el olor de mi madre”, ha confesado llorando como un niño pequeño.
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