En tierra lejana | 24 de marzo
El precioso mensaje de Alya a su hijo contra la violencia de Sadakat: “Los animales sienten como tú”
Frente a la dureza de los Albora, ella sigue apostando por enseñarle sensibilidad, empatía y amor por la vida.

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Después del tenso momento que ha vivido con Sadakat por la escopeta, Alya ha decidido enseñarle a su hijo una lección muy distinta. En lugar de gritos o castigos, se lo ha llevado a una clínica veterinaria para que entendiera que los animales no son un juego ni un trofeo. “Esto es como mi hospital, pero para animales”, le ha explicado.
Dentro de la clínica, el pequeño se ha quedado muy impresionado al ver a una paloma siendo atendida. Alya ha aprovechado ese momento para acercarlo al animal y enseñarle algo muy importante. “Cierra los ojitos, ¿notas cómo le late el corazón?”, le ha dicho.
Con mucha paciencia, Alya le ha explicado que los animales también sienten, que tienen derecho a vivir y a volar libres. Le ha recordado los pájaros a los que habían disparado y le ha hecho pensar en si esos animales tendrían crías esperándolos.
El niño ha entendido el mensaje enseguida. Después de mirar a la paloma y escuchar a su madre, le ha hecho una promesa que la ha emocionado muchísimo: “No volveré a cazar pajaritos nunca más”. Alya lo ha abrazado con orgullo, feliz de ver que su hijo había elegido el camino del respeto y no el de la violencia que intentan imponerle en la mansión.
Al final, los dos han visto cómo el veterinario preparaba al ave para que pudiera volver a volar. Ha sido un momento muy bonito entre madre e hijo, y también una forma de demostrar que Alya no piensa rendirse en la educación del pequeño.
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