En tierra lejana | 30 de junio
Cihan salva a Sadakat cuando Ugur está a punto de matarla
Alya se ha metido en medio para evitar que la matriarca matara a Ugur, pero el médico ha reaccionado muy rápido, le ha quitado la pistola y ha terminado encañonando a Sadakat. Por suerte, Cihan ha evitado una tragedia.

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Ugur se ha visto al borde de la muerte. Atado de pies y manos en una cueva, ha empezado a suplicar por su vida. Le ha prometido a Sadakat que si le dejaba libre no diría nada y se marcharía para siempre del país. Pero a la matriarca no le ha temblado el pulso: "Donde voy a enviarte tampoco vas a poder contárselo a nadie", le ha dicho.
En ese momento ha aparecido Alya para evitar que lo matara, pero su intervención ha complicado las cosas. En un descuido, Ugur ha conseguido soltarse, le ha quitado la pistola a Sadakat de las manos y la ha apuntado a la cabeza.
Todo se ha vuelto una locura en la cueva. Rodeado por los guardias de los Albora, Ugur ha agarrado a la matriarca como escudo humano y ha amenazado con matarla si los hombres no tiraban las armas y se largaban de allí. Sadakat, lejos de asustarse, ha empezado a insultar a sus hombres por cobardes y ha animado al médico: "¡Mátame! ¡Dispara!".
Alya ha intentado calmarlo recordándole su profesión: "¡Tú eres médico, no puedes hacer esto!". Pero Ugur ya estaba totalmente fuera de sí: "¡Me habéis vuelto loco! ¿En qué me he convertido?". Convencido de que no saldría vivo de allí, Ugur le ha exigido a Alya que se fuera con él en el coche a cambio de no disparar.
La tensión era insoportable, pero Sadakat ha seguido provocándole: "He dicho que dispares, desgraciado. Aprieta el gatillo". Justo cuando parecía que iba a matar a la matriarca, Cihan ha aparecido de la nada y ha disparado a la mano de Ugur. El arma ha salido volando y Sadakat ha conseguido soltarse por los pelos. Herido y sangrando, el médico ha aprovechado los gritos para subirse al coche y huir a toda velocidad.
Al verse a salvo, lejos de dar las gracias, Sadakat ha mirado a su hijo y le ha soltado un reproche que demuestra cómo las gasta: "Tenías que haber apuntado a la cabeza". ¿Conseguirán atrapar a Ugur antes de que sea tarde?
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