Capítulo 680
Salva se reconcilia con su padre y le tiende la mano para ayudarle a superar sus problemas: “Quiero convertirme en el hijo que siempre quise ser”
El cantinero tiende la mano a Tomás y ambos se reconcilian con un emotivo abrazo.

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Tomás estaba a punto de marcharse porque no quería darle más problemas a Salva.
Sin embargo, el cantinero no quiere que su padre se marche. Está dispuesto a ayudarlo para que supere sus problemas con la bebida. Solo no podrá hacerlo.
Por eso, Salva le dice a su padre que hay dos opciones para afrontar el problema: que vaya a un retiro donde le ayuden a tratar su problema o que se quede con él en la cantina y que deje que él le ayude.
Aunque tendrá la tentación en casa y deberá tener mucha fuerza de voluntad. Cuando se recupere, podrá marcharse a la casa familiar. “Quiero convertirme en el hijo que siempre quise ser”, le dice con cariño.
Tomás, con lágrimas en los ojos, acepta la ayuda de su hijo y ambos se reconcilian con un emotivo abrazo.
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