¡Hasta siempre!
El legado de Bahar en su gran final: la historia de una mujer que se eligió a sí misma
La historia de Bahar nos recuerda que, antes de entregarnos a los demás, debemos aprender a darnos ese amor incondicional a nosotros mismos.

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Al despedirnos de Renacer, no solo decimos adiós a una serie, sino a una mujer que nos enseñó que nunca es tarde para volver a empezar. Su vida es el espejo de tantas mujeres que, en algún momento, decidieron ponerse en segundo plano para sostener los sueños de los demás.
En su caso, Bahar pasó 25 años creyendo que su destino era cuidar de una familia que, en el fondo, no la valoraba. Por amor a sus hijos y por respeto a un matrimonio que ella creía real, renunció a sus sueños de ser médica. Se convirtió en el pilar que sostenía la mansión, en la esposa de Timur y en la madre que siempre estaba ahí, pero lo hizo a costa de sus sueños.
De ama de casa a residente
Pero el destino le tenía preparada una segunda oportunidad que ella decidió aprovechar con uñas y dientes. Su viaje no ha sido solo el de una mujer engañada que descubrió que su marido le era infiel y, además, tenía otra hija. Ha sido la historia de una mujer que recordó quién era antes de que el mundo le dijera quién debía ser.
A pesar de las dudas de su entorno y de los obstáculos de un sistema que la miraba de reojo por su edad, Bahar volvió a los libros. Se puso la bata, superó su etapa de residente y demostró en los pasillos del hospital que el talento y la vocación no caducan.
La vida, no como en los cuentos de hadas, no es nada fácil. Bahar lo vivió en sus propias carnes. Tuvo que enfrentarse a la adolescente que fue para entender que no podía seguir repitiendo los mismos errores por miedo. Pero, como bien le escribió a su hija Umay, la mayor traición no es la que nos hace otro, sino la que nos hacemos a nosotras mismas cuando abandonamos nuestros sueños. Y siguió adelante contra todo pronóstico y a pesar de todo.

"Nunca es tarde"
Hoy, Bahar no solo es doctora; ha logrado tener su propia clínica, demostrando que el empoderamiento es un camino que se construye paso a paso.
Su mensaje para todas aquellas mujeres que piensan que ya no pueden es claro: vuelve a mirarte al espejo y elígete a ti.
“Escucha tu voz interior”
Bahar lo ha hecho hasta el final. Después de tanto luchar contra la corriente, ha encontrado su puerto seguro en Evren. Ambos han peleado contra viento y marea por su amor, demostrando que están hechos el uno para el otro. Él ha sido el compañero que no solo la ama, sino que la impulsa a ser la mejor versión de sí misma.

Ha sido una gran hija, madre, suegra, amiga y, sobre todo, la mujer que nos ha enseñado a todos a ser mejores. ¡Hasta siempre, doctora Bahar Ozden!
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