#Hermanos6Jun

La señora Sevgi, arrepentida por lo que le hizo a Ömer cuando era un bebé, se esconde al volver a ver a Suzan

Tras salir de la cárcel, la madre biológica de Ömer va a verlo al gallinero y Sevgi no puede evitar ponerse nerviosa al verla.

La señora Sevgi, arrepentida por lo que le hizo a Ömer cuando era un bebé, se esconde al volver a ver a Suzan

Publicidad

Gracias a la conversación que tuvo con su supuesto vecino, descubrimos que Sevgi les está mintiendo a los Eren. Ella es, en realidad, la abuela de Ömer, pero tiene miedo a contarle la verdad por lo errores que cometió en el pasado.

Mientras Emel juega felizmente en el jardín, Sevgi ve a Suzan llegar en coche y se pone muy nerviosa. La madre biológica de Ömer ha decidido ir a verlo nada más salir de la cárcel y Sevgi se esconde rápidamente detrás del gallinero para que no la vea.

La abuela de Ömer recuerda lo dura que fue con Suzan en el pasado. Cuando ella estaba embarazada, la paró un día por la calle y la amenazó: “Ahmet nunca se va a enterar de lo que llevas dentro. Ni siquiera estoy segura de que sea de mi hijo, pero da igual”.

A Suzan, esas palabras le hicieron mucho daño y parece ser que ese fue uno de los motivos por lo que no siguió adelante con su relación con el padre de Ömer. ¿Sabrá Ahmet que ha tenido un hijo?

Sevgi llora desconsoladamente tras recordar eso e intenta que Suzan no la vea. ¿Qué pasará si descubre que está viviendo con los Eren? ¿Le pedirá Sevgi perdón por lo que le hizo?

Antena 3 » Series » Hermanos » Mejores momentos

Publicidad

Kaya vuelve a ver y Zerrin es la primera persona que aparece ante sus ojos

Kaya vuelve a ver y Zerrin es la primera persona que aparece ante sus ojos

El joven recupera la vista después de la operación y, aunque al principio ve borroso, poco a poco consigue distinguir lo que tiene delante.

“Me siento impotente”: Cihan se sincera con Alya y revela lo que más le duele de su matrimonio

“Me siento impotente”: Cihan se sincera con Alya y revela lo que más le duele de su matrimonio

Cihan reconoce ante Alya que su enfado no tiene que ver con las palabras de su hijo, sino con todo lo que siente que no puede hacer por ella. A punto de cumplir un año de casados, sigue lamentando que su boda se celebrara en medio del caos y sueña con poder llevarla a cenar y regalarle el anillo que tanto desea.