Hatice ha aparecido sana y salva. Suna ha acudido corriendo a la mansión para reencontrarse con su hija después de horas de angustia, pero la alegría ha durado muy poco: Duru continúa desaparecida.
Convencido de que Tarik le está mintiendo en la cara, ha decidido tomarse la justicia por su mano: lo ha secuestrado y lo ha sometido a un calvario para obligarle a hablar.