Negligencia médica
Esther y José Miguel denuncian que la muerte de su hijo de dos años se pudo evitar: "Queremos que el responsable lo pague"
Gonzalo tenía 2 años cuando sufrió una parada cardiorrespiratoria irreversible. Un fallecimiento que, según sus padres, se podría haber evitado si se le hubiera ofrecido una atención médica adecuada y a tiempo.

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Esther y Miguel sostienen que su hijo Gonzalopodría estar vivo de no ser por una negligencia médica que ya han llevado ante la justicia. El niño, de dos años, arrastraba varios problemas respiratorios desde que nació, pero cuando acudió inicialmente al hospital con fiebre, mareos y vómitos, le diagnosticaron un virus. Sin apenas realizarle pruebas y conociendo sus antecedentes, le mandaron a casa, lo que fue el inicio de su pesadilla.
La denuncia sostiene que durante la atención médica no se practicaron algunas pruebas consideradas esenciales para detectar el alcance de la infección. Cuando volvió al centro sanitario presentaba signos severos de insuficiencia respiratoria y, según sus padres, su muerte se podría haber evitado de haber sido atendido a tiempo.
Gonzalo fue derivado de madrugada a otro hospital, aunque la ambulancia llegó tres horas tarde y sin un médico especializado. Poco después, Gonzalo sufría una parada cardiorrespiratoria irreversible.
"Nunca llegaron a tratarle, trataron los síntomas, pero no la causa", afirma Esther, su madre. Según cuentan, el médico no quiso firmar la defunción del niño, ya que advirtió que el cuadro cínico del menor no se correspondía con el que le transmitieron en un primer momento. "Al día siguiente tuvimos que identificar a nuestro hijo porque en un principio la muerte era no natural", señala Miguel.
Los padres de Gonzalo llegaron a escuchar cómo un doctor le decía a otro médico: "El niño llegó en parada. Esto era evitable. Esto se podía evitar". Una frase que no ha dejado de repetirse en sus cabezas en bucle desde aquella trágica noche.
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