Fernando Grande- Marlaska, ministro de interior, se ha tomado 'Un café con Susanna' para repasar el panorama político actual. Sobre las acciones de Pablo Iglesias, que se personó en la Audiencia como perjudicado en la operación Tándem, la macro-causa que investiga las actividades presuntamente ilícitas del comisario Villarejo, considera que como ciudadano siente "verguenza de que se hayan podido usar instituciones del Estado con fines totalmente abyectos y no para generar seguridad".

Sobre la causa de Villarejo considera que es el tiempo de depurar las responsabilidades de quienes dirigían el ministerio del Interior y pide que esto "se estudie con independencia bajo la autoridad y coordinación del juez y del fiscal".

El ministro ha salido al paso de las críticas a Pedro Sánchez por no incluir en su programa electoral de 110 compromisos ninguna referencia al debate territorial, a la crisis catalana ni al diálogo con la Generalitat que el Gobierno de Pedro Sánchez ha impulsado para buscar una salida política al problema. Afirma que Sánchez no se olvidó de Cataluña ni del resto de los territorios españoles. "Se hablaba de autonomías y de ahondar en el autogobierno. Que Cataluña tiene en la actualidad una situación especial es evidente", señala.

Ha recordado que estamos en las elecciones generales y "necesitamos políticas sociales para revertir las políticas que se han sustentado en una crisis económica". "Parece que todo el mundo quiere pivotar en torno a Cataluña pero en el día a día hay muchos problemas con los recortes, servicios sociales de todo el mundo, una sanidad universal... ese el patrimonio del 90% de la ciudadanía española", refleja.

"Parece que todo el mundo quiere pivotar en torno a Cataluña pero en el día a día de los españoles hay otros problemas"

No cree que el Gobierno se haya puesto de perfil con la polémica de los lazos amarillos en las instituciones catalanas. Señala que la orden de retirar los lazos compete a la Junta central aunque el Gobierno haya supervisado estos hechos."No nos pondremos nunca de perfil en la defensa de los valores constitucionales. Si yo me hubiera convertido en el 'sheriff', ahora que está muy de moda hablar de la testosterona y las hormonas, me podían haber acusado de electoralismo con toda la razón", añadía.

Sobre el aumento de los delitos sexuales y las violaciones grupales, considera que la difusión de valores tienen mucha importancia. "La agresión sexual hacia las mujeres es una manifestación de la desigualdad y eso está claro, no se puede minimizar el problema, estos acontecimientos prueban que tenemos mucho que trabajar. Últimamente observamos que todos los modelos machistas se reproducen".

Grande-Marlaska no quiere sumarse al debate del uso de las armas que ha abierto Vox. Considera que la legítima defensa está bien regulada en el ordenamiento jurídico pero no le gusta llevar el debate hacia "un uso de la violencia indebida".