El Cuerpo Nacional de Policía ha iniciado una investigación para saber de dónde salió el primer envío del vídeo sexual de Verónica que llevó a la joven de 30 años a quitarse la vida. Las autoridades buscan a la primera persona a la que esta madre de dos hijos habría enviado el vídeo, que fue grabado hace cinco años. Este sujeto podría haber reenviado el material, que finalmente fue visto por el 80% de los trabajadores en una empresa que cuenta con más de 2.500 empleados.

El Comité de Empresa de la compañía ha anunciado que denunciará a la empresa por no poner en marcha el protocolo que debe iniciarse en estos casos, y que según ellos habría podido evitar el acoso y hostigamiento del que fue víctima Verónica.

El sindicato CCOO considera que la joven fue víctima de acoso sexual en el puesto de trabajo.