En este largometraje de ciencia ficción nos encontramos con la tripulación de la nave Covenant, que se dirige a un remoto planeta ubicado en la parte más lejana de la galaxia, lo que creen que es un inexplorado paraíso. Pero en realidad ese nuevo mundo es un oscuro y peligroso planeta cuyo único habitante es el sintético David (Michael Fassbender), superviviente de la desafortunada expedición Prometheus.