Noelia
La presidenta de Derecho a Morir Dignamente de Cataluña, sobre Noelia: "Morir a veces es un alivio, como en su caso"
La presidenta de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente de Cataluña explica que muy pocas personas cambian de opinión al solicitar la eutanasia.

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Este jueves Noelia recibe la eutanasia. Pese a los intentos de su padre de paralizar el proceso, esta tarde cumplirá su derecho a morir. La joven de 25 años pidió en abril de 2024 a la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya (CGAC) la eutanasia y finalmente en julio del mismo se lo aceptaron.
Sin embargo, el 1 de agosto de 2024, día en el que iba a poner fin a su sufrimiento, su padre argumentó que Noelia sufría problemas de salud mental, por lo que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 12 de Barcelona suspendió de forma cautelar la eutanasia. Finalmente tras casi dos años de batallas judiciales, todas ganadas, esta tarde recibirá la eutanasia.
La Asociación por el Derecho a Morir Dignamente de Cataluña está "indignada por cómo se ha procedido en este caso", explica su presidenta Cristina Vallés. Cuenta que a diferencia de los 1.300 casos que se han llevado a cabo en España, "el acompañamiento que se hace a una persona que está pronta a recibir una eutanasia es distinto al que está recibiendo Noelia" debido a que no es "un final por eutanasia normal", sino que lleva detrás "toda la cuestión mediática".
"Es una persona competente"
Noelia "ha pasado dos años prácticamente esperando el momento y esto quiere decir que han sido dos años de un total sufrimiento", ya que primero "validaron su eutanasia", después "no la validaron por depresión", luego "la validaron porque tiene una lesión medular no recuperable que le da alteraciones sensibles, un dolor neuropático, tiene incontinencia fecal, se tiene que hacer una sonda cada seis horas y tiene una dependencia total de sus cuidadores".
El final de la joven, según Vallés, "un final de vida absolutamente distinto de lo que prevé la eutanasia". Los recursos del padre y "los mal llamados abogados cristianos, que lo han hecho por una cuestión ideológica, no pudieron parar la ley por sistemas democráticos, ni en el Congreso, ni en el Senado, ni llevándolo al Tribunal Constitucional, ni nada".
Y finalmente, a Noelia le han aceptado su solicitud "porque es una persona competente, mayor de edad y que está en situación eutanásica".
"Un gran sufrimiento"
Señala que "esta ley está pensada para pocas personas" y no son muchas las que cambian de opinión. Aquellas que lo solicitan es porque "tienen un gran sufrimiento que los modelos actuales de paliativos no pueden con este dolor", o también porque tras largos procesos médicos sus problemas no se han solucionado, "entonces dicen basta", como en el caso de Noelia.
Sin embargo, si hay personas que aplazan poner fin a su vida por terceras personas. Es el ejemplo de "mi hija queda embarazada y yo no le quiero dar el disgusto", aunque remarca que las que piden la eutanasia "tienen una visión muy razonable de que es el final de vida. Lo tienen muy razonado".
El acompañamiento en el final
Desde el momento en el que aprueban la eutanasia, los expertos te acompañan, "no te pierden en ningún momento" y el final "es según lo que decida el paciente". El médico y la paciente deciden el día, la hora y quién quiere que esté a su lado.
Y en muchos casos la muerte "es un alivio, como por ejemplo con el caso de Noelia": "Yo lo que espero es que se vaya con tranquilidad y paz". En este caso, la joven ha decidido que quiere irse sola y con "el vestido más bonito", pero la presidenta de la asociación explica que "el 99% de personas quieren estar acompañadas".
"A mí me han invitado a dos eutanasias y son procesos de buscar la tranquilidad para poder entrar en el proceso de final de vida suavemente. Hay gente que pone música, hay gente que canta, hay gente que ríe, se explican cosas del pasado y, en general, el final es: 'Mamá, te vamos a echar mucho de menos, que el viaje te sea breve, te queremos'", recuerda.
¿Cómo aprueban la eutanasia?
Vallés cuenta que cuando una persona pide una eutanasia se te asigna "un médico responsable". 15 días después, si el solicitante se reafirma su voluntad de acabar con la vida avisa a otro médico, el consultor. Después, los informes de estos dos médicos se mandan a la Comisión de Garantía y Evaluación, que hay una en cada comunidad del territorio español.
Para revisar todos estos informes, la comisión nombra una persona, un jurista y a un médico. Si aprueban todo el proceso, lo pasan de nuevo la comisión que vuelve a revisarlo todo "y es la que finalmente, en una resolución administrativa, que no médica, da el sí".
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