Semáforos

Granada estrena semáforos con rojo y ámbar simultáneos para reducir atascos y emisiones

A las tradicionales fases verde, ámbar y rojo se suma ahora un cuarto momento previo al verde, en el que ambas luces, roja y ámbar, permanecen encendidas a la vez.

Imagen de archivo de un semáforo en rojo

Imagen de archivo de un semáforo en rojoPexels

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Granada se ha convertido en la primera ciudad española en implantar un nuevo sistema de semáforos que incorpora una fase poco habitual: la iluminación fija y simultánea de las luces roja y ámbar. Aunque este modelo ya funciona desde hace años en varios países europeos, su llegada a España no ha estado exenta de sorpresa, y también de debate, entre conductores y expertos en movilidad.

Tras meses de pruebas piloto en distintos puntos de la ciudad, donde ya se han instaurado según el Ayuntamiento de Granada al menos 130 semáforos, primero en el barrio de La Chana y después en la Carretera de la Sierra, se ha decidido extender el sistema al eje urbano comprendido entre Severo Ochoa y Méndez Núñez. A simple vista, el semáforo no cambia de diseño, pero sí su secuencia: a las tradicionales fases verde, ámbar y rojo se suma ahora un cuarto momento previo al verde, en el que ambas luces, roja y ámbar, permanecen encendidas a la vez.

El Coordinador general de movilidad de Granada, Paco Requena, asegura que el experimento de estos semáforos pilotos está dando buenos resultados, al menos de momento. Asegura además que si continúan agilizando el tráfico y funcionando de manera óptima, se instaurarán en la ciudad de manera general.

¿Para qué sirve esta doble luz?

El objetivo principal es optimizar la circulación y acortar los tiempos muertos en los cruces. Esta fase combinada se activa instantes antes de que el semáforo cambie a verde y funciona como aviso anticipado para los conductores que ya están detenidos. De este modo, pueden prepararse para reanudar la marcha sin el pequeño retraso que suele producirse entre el encendido del verde y la reacción al volante.

Ese margen, que puede oscilar entre medio segundo y segundo y medio según el vehículo o la atención del conductor, parece mínimo. Sin embargo, puede suponer un alivio en una ciudad que a nivel de tráfico se encuentra completamente saturada.

Más fluidez y menos emisiones

El Ayuntamiento de Granada defiende que la medida no solo busca mejorar la fluidez del tráfico, sino también contribuir a la reducción de emisiones contaminantes. Menos tiempo detenido implica menos aceleraciones bruscas y menor consumo de combustible, especialmente en horas punta.

Además, en situaciones de tráfico ligero, el sistema permite a los conductores anticipar mejor su llegada al cruce. Si un vehículo se aproxima y observa la señal rojo-ámbar, puede calcular si le conviene reducir ligeramente la velocidad para coincidir con la apertura en verde y evitar así una parada completa.

¿Es legal esta señal?

Una de las dudas más repetidas en los primeros días de implantación ha sido si esta doble iluminación encaja en la normativa vigente. Desde el área de Movilidad se insiste en que no existe contradicción legal, ya que la luz ámbar fija, por sí sola, ya implica obligación de detención, al igual que la roja. En este caso, la señal combinada mantiene el mandato de parar hasta que se active el verde.

Asimismo, las autoridades subrayan que los tiempos de seguridad en los cruces no se ven alterados. Se mantienen los intervalos necesarios para garantizar que peatones o vehículos que hayan iniciado el paso en los últimos segundos puedan completar el cruce sin riesgo antes de que se abra la siguiente fase.

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