PERO NO DICEN QUIÉN LES PAGA

Los verificadores que participaron en el presunto desarme de ETA cobran por los servicios que prestan

El grupo de cinco personas que participaron en el supuesto desarme de ETA son una organización holandesa que espera convertirse en una especie de referente mundial en la resolución de conflictos. Cobran por sus servicios, pero no  se sabe quién les paga.

El jefe de los supuestos verificadores

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Los verificadores que protagonizaron el vídeo del presunto desarme de ETA son una organización holandesa que aspiran a convertirse en una especie de referente mundial en la resolución de conflictos. Son ellos a los que la banda terrorista ha elegido para representar su supuesto desarme.

El jefe de la organización es Ram Manikkalingam, de Sri Lanka. Profesor de ciencias políticas, ha trabajado en conflictos en Irak e Irlanda. Junto a él, el británico Chris Maccabe, encargado de asuntos políticos en Irlanda del Norte en los 90, y el político sudafricano retirado Ronnie Kasrils. Además, también están la ecuatoriana Aracelly santana y la holandesa Fleur Ravensbergen.

Son ellos cinco los que no sólo se han prestado al juego de ETA sino que además han justificado el alcance de su desarme señalando al Gobierno como responsable de la situación. Manikkalingam ha llegado a decir que "no hay cooperación por parte del Gobierno".

Además cobran por sus servicios, pero no han dicho nada sobre quién es el que les paga. Los números del negocio de la paz son todavía una incógnita que ellos se resisten a despejar.

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