SEGÚN EL INE

Los contratos de camareros en España se duplican en la última década

El 12% de contratos que se firmaron en 2018 fueron de camarero. Son datos del INE, que también recogen un problema del sector: miles de camareros no cobran horas extras.

El 12% de contratos que se firmaron en 2018 fueron de camarero

Publicidad

En 2018, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España existían 169.985 bares y 70.625 restaurantes y establecimientos de comidas. Este jueves se conoce que el 12% de los contratos firmados, el año pasado, fueron para trabajar de camarero. En 2006, la cifra era la mitad.

Todos los testimonios coinciden en que son muchas horas, contratos escasos y falseados y situaciones complicadas de soportar. Según el INE, sólo en los primeros tres meses del año, los trabajadores del sector servicios, en el que se incluye a los camareros, no cobraron 380.000 horas extras, el equivalente a 16.000 días.

Esto supone un obstáculo debido al desconocimiento y miedo de la profesión. Muchos de los camareros son gente joven que comienzan a formarse en el mundo laboral. Suelen trabajar para subsistir económicamente a corto plazo, por lo que no dedican tiempo a pensar en sus condiciones laborales.

Según el Anuario de la Hostelería de 2018, los restaurantes suponen un 84,3% de todos los establecimientos de hostelería del país.

Publicidad

Junta de Accionistas

Atresmedia celebra su Junta de Accionistas: "Hemos demostrado, años tras año y en cualquier circunstancia, que se puede liderar con responsabilidad"

El grupo Atresmedia ha celebrado su Junta de Accionistas en la que ha informado sobre los excelentes resultados obtenidos en 2025. También se han aprobado las cuentas anuales y el reparto de un dividendo extraordinario.

Un joven mira el móvil con desconfianza

El 64% de los bulos sobre empresas llega a través de las redes sociales

El informe 'Desinformación y empresas: una tormenta perfecta', elaborado por Prodigioso Volcán, destaca que el 85% de las empresas considera que la desinformación es un riesgo, pero dos de cada tres no tienen un protocolo específico para hacerle frente.