LALIGA JORNADA 3 | REAL MADRID 4-1 LEGANÉS

LALIGA JORNADA 3 | REAL MADRID 4-1 LEGANÉS

El Real Madrid se divierte y golea al Leganés en el debut de Thibaut Courtois

El Real Madrid ha pasado el rodillo por el césped del Santiago Bernabéu y se ha llevado por delante al Leganés. Los de Lopetegui han goleado al cuadro pepinero con un Benzema líder y con dos goles más en su cuenta goleadora, y con Ramos y Bale sumando otra diana más. Carrillo, de penalti, puso el empate momentáneo antes del descanso.

Bale y Casemiro celebran un gol
Bale y Casemiro celebran un gol | EFE

Este Real Madrid ya carbura. Y carbura muy, muy bien. A buen ritmo. Y con muy buen aspecto. Sin que se note lo más mínimo la marcha de Cristiano Ronaldo, el equipo de Julen Lopetegui se lo pasó en grande ante su afición y goleó a un Leganés que sufrió el huracán blanco en sus propias carnes. Benzema, excelso, lideró con un doblete la victoria de su equipo en una fiesta a la que se sumaron Sergio Ramos y Gareth Bale.

Una fiesta que comenzó desde antes del pitido inicial, cuando Modric, Ramos y Keylor ofrecieron sus trofeos UEFA a la afición. Tras los aplausos lejos del balón, se llevaron lo mismo con él en los pies. El Real Madrid disfrutó. Disfrutó mucho. Directamente bailó a un Leganés que si llegó con empate al descanso fue porque la única que tuvieron la marcaron.

Los de Lopetegui tuvieron varias, pero solo Bale pudo batir a Cuéllar tras una buena dejada de Carvajal. Con todo dispuesto para el segundo, un penalti clarísimo de Casemiro sobre Eraso lo convirtió Carrillo para hacer poner las tablas con las que se llegó al descanso.

Y tras él, llegó la diversión al Bernabéu. Benzema tenía ganas de bailar y eligió a la defensa del Leganés como su pareja. No pudieron seguirle el ritmo. Karim puso el primero tras fajarse con Siovas, cabeceó a las mallas una acción que dio por buena el VAR. Luego se fabricó el solito el tercero con una gran acción junto a Bale. Se necesitaban goles tras el adiós de Cristiano, y mientras el luso sigue a cero en la Juventus el galo se lo está pasando en grande.

El Bernabéu olía a goleada, y los tantos seguían cayendo. El cuarto fue obra de Ramos, que transformó un inocente penalti cometido por Bustinza. Inocente e innecesario, porque Asensio se iba directo a la línea de fondo y no tenía la más mínima opción de hacer peligro alguno. Lo hizo en una acción individual que bien podía haber terminado en el quinto, como bien podría haber sido gol una acción de Isco con ruleta incluida del de Benalmádena.

No subió gol alguno al marcador hasta que se llegó al pitido final. El Real Madrid, tras perder la Supercopa de Europa ante el Atlético, suma sus partidos de Liga por victorias y dejando cada vez mejor imagen y juego. Goleada en casa y felicidad en el parón de selecciones.

Jorge Bautista | Madrid | 01/09/2018

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