Gabriel Jesús reclama una falta

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COPA AMÉRICA | BRASIL 0-0 VENEZUELA

Brasil se estrella ante Venezuela y el VAR

La selección brasileña vio como el árbitro y VAR le anulaban tres goles en su segundo duelo de la Copa América ante Venezuela. Brasil se jugará el pase ante Perú en la tercera jornada.

La selección venezolana consiguió un valioso empate sin goles en Salvador que le mantiene vivo en la Copa América y deja en un mar de dudas a una Brasil pobre, sin mordiente y que vio cómo el árbitro y VAR le anulaban tres goles.

La Canarinha decepcionó una vez más, como ya hizo en la primera parte contra Bolivia, y apenas se acercó con peligro a la portería de Faríñez, salvo en los minutos finales, cuando empujó más con el corazón que con la cabeza. Tampoco tuvo la dosis de suerte necesaria.

La hinchada brasileña celebró un gol de Firmino, otro de Gabriel Jesús y uno final de Coutinho, pero el colegiado chileno Julio Bascuñán terminó anulando por falta previa el primero y el VAR por fuera de juego los otros dos.

El técnico de la Vinotinto, Rafael Dudamel, le ganó la partida a su par brasileño, Tite, y la Vinotinto supo aguantar firme hasta el final de este encuentro que cerró la segunda jornada del grupo A de la Copa América. Con este resultado, el grupo se pone patas arriba.

Brasil aún lidera con cuatro puntos, los mismos que tiene Perú, su próximo rival, y dos menos que Venezuela, que se medirá en la última fecha a Bolivia, colista con cero unidades.

Las previsiones de lluvia no se cumplieron esta noche en el Arena Fonte Nova, aunque se espera que a la pentacampeona del mundo le caiga un chaparrón después de la pésima imagen mostrada hoy. Sobre el césped se cumplió el guión esperado: Brasil como claro dominador y Venezuela a la espera de un contragolpe mortífero.

Los dueños de casa salieron envalentonados en busca del gol. La entrada de Arthur, que volvía a la titularidad, parecía que daba al equipo una marcha de velocidad más, pero ese ímpetu no se transformó en goles.

Los dirigidos por Tite abusaron de los centros laterales hacia ninguna parte y de un juego muy mascado, sin ritmo, que permitió a los venezolanos desbaratar cualquier aventura individual.

La emoción inicial se diluyó en un abrir y cerrar de ojos y el partido se fue pareciendo cada vez más al primero contra Bolivia. Llegaban al área con facilidad, pero nadie se atrevía a disparar al arco. Neres lo intentó, pero unas veces sus remates se marchaban alto y en otras, demasiado cruzados. Richarlison desbordó por la derecha y fue el único que consiguió rematar a portería en el primer tiempo, pero entonces apareció el Wuilker Faríñez para firmar su primera gran parada.

El director de orquesta, Philippe Coutinho, pasó casi desapercibido y hasta dio un tiro al aire, como si su cabeza estuviera en otro lugar lejos de Salvador. Venezuela no renunció por completo al ataque y aprovechó lo espacios que dejaban atrás Daniel Alves y Filipe Luis para lanzar a sus dos balas: Darwín Machís y Jhon Murillo.

La pizarra de Dudamel funcionó, aguantó todo el primer tiempo, y sus dos extremos aprovecharon la espalda de los laterales de Brasil para meter miedo a la anfitriona. De hecho, la oportunidad más clara fue en el minuto 18, cuando el delantero Salomón Rondón le ganó en el salto a Marquinhos, pero su remate se marchó desviado por muy poco de la portería de Alisson. Brasil seguía encasquillada. Dominaba con diez hombres en campo contrario, pero era un dominio pírrico, inútil.

Luego el árbitro anuló un gol a Firmino por falta previa del delantero del Liverpool. Cuando pitó el final de los primeros 45 minutos, la hinchada local se dividió entre aplausos y abucheos.

A Tite tampoco le gustó lo que vio y dio entrada a Gabriel Jesús y Fernandinho, por Richarlison y Casemiro, respectivamente. La hinchada celebró aún el gol del delantero del Manchester City, pero el colegiado lo anuló después de que el VAR le chivara que Firmino había participado en la jugada y estaba en fuera de juego.

A partir de ahí, comenzaron los nervios. Tite, desesperado en el área técnica, agotó los cambios sacando al campo a Éverton a veinte minutos para el final. Pero Faríñez continuaba de siesta en su portería. Coutinho vería red en el minuto 88, pero de nuevo, Bascuñán y el VAR lo anularían por fuera de juego de Firmino. Hoy no fue era el día, el VAR lo vio todo y Brasil estuvo ciega.

Para terminar la noche, Coutinho y Alves se vieron obligados a pasar por un control antidopaje tras ser elegidos a dedo por los médicos de la Conmebol.

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