Capítulo 79
Seyran le pide el divorcio a Sinan antes de seguir viviendo una mentira: “Nunca dejaré que me toques”
Seyran ha tomado la decisión más difícil de su vida: poner fin a su matrimonio y pedir el divorcio antes de que sea demasiado tarde.

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Sinan ha llegado arrastrándose, pidiendo perdón por lo que ocurrió en la habitación. "Castígame, hazme el daño que quieras, pero no termines lo nuestro", le ha suplicado desesperado. Estaba dispuesto a vivir en un matrimonio sin contacto físico, prometiendo que no volvería a tocarla con tal de no perderla.
La respuesta de Seyran ha sido tajante: "Quiero que nos divorciemos", ha dicho. Para ella, el perdón no es suficiente para arreglar lo que se rompió anoche. Sinan, fuera de sí, le ha pedido que le sonriera "aunque fuera una vez", intentando recuperar a la Seyran dulce que conoció. Pero esa mujer ya no existe. Ella ha entendido que seguir casada con él es una condena para ambos y que no puede darle el amor que él necesita.
El momento más duro ha sido cuando Seyran le ha dejado claro que la intimidad entre ellos ha muerto para siempre: "Nunca podré tocarte como quieres, y no dejaré que me toques nunca". Ella sabe que él no se merece una relación vacía, pero sobre todo sabe que ella no merece vivir en una mentira.
Sinan ha intentado jugar la carta de la lástima, asegurando que es un desgraciado y que está sufriendo, pero Seyran ha sido clara: "Hemos sido buenos el uno para el otro, pero se acabó", ha dicho cerrando la puerta a cualquier reconciliación. Es la decisión correcta, aunque sea la más dolorosa. Seyran prefiere la soledad y el escándalo del divorcio antes que seguir siendo "la mujer de" un hombre al que no ama.
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