Capítulo 81
“La ira te ha cegado”: el amargo enfrentamiento entre Suna y Abidin por su sed de venganza
El matrimonio de Suna y Abidin atraviesa su momento más crítico. Su relación, tras descubrir la verdad, se ha convertido en una guerra de reproches donde el dinero y el odio a los Korhan lo ensucian todo.

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A pesar de que Abidin ha intentado mostrarse firme asegurando que nada los separará, Suna ya no se conforma con promesas vacías. Para ella, estar juntos no sirve de nada si él ya no es capaz de escucharla.
La tensión ha estallado cuando la joven le ha echado en cara que él sospechara de sus intenciones con el dinero: "Maldices que quiero quedarme con el cheque", le ha recriminado con el corazón roto.
Abidin, atrapado en un bucle de rabia, ha intentado justificarse en el enfado que sintió cuando ella le pidió que no rompiera el cheque de Halis. Sin embargo, Suna le ha dado una lección de realidad que lo ha dejado mudo: "¿Te fías de Ifakat? ¿Y si dice que fuiste y cobraste el dinero?". Para ella, la única forma digna de terminar con ese chantaje es ir a la mansión y romper el papel frente al patriarca.
La joven no puede creer que su marido haya llegado a dudar de ella: "No puedo creer que pienses que prefiero el dinero", ha repetido. Aunque Abidin ha acabado pidiendo perdón y reconociendo que sus palabras fueron fruto de la desesperación, el daño ya está hecho.
Para su mujer, el Abidin protector y sensato ha desaparecido: "Últimamente no piensas en absoluto, la ira te ha nublado el cerebro". Suna se niega a que su vida sea un monólogo eterno sobre los Korhan y las amenazas de quemar la mansión. "¡Pues ve a hablar con él! Plántale cara y desahógate", le ha gritado, exigiéndole que se enfrente a la verdad de una vez por todas.
¿Tendrá Abidin el valor de mirar a Halis a los ojos o seguirá dejando que el odio destruya su matrimonio con Suna?
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