Begoña sabe que Jesús ha golpeado a Elena tras despedirla. La exsecretaria ha intentado excusar su herida, pero es evidente que estaba causada por la ira de Jesús. Y su mujer se ha dado cuenta de ello. Después se ha encarado con él en su dormitorio y le ha preguntado si ha sido él verdaderamente quien ha herido a la joven. Él ha intentado darle la vuelta al asunto, negando todo, pero Begoña no le cree. "Jamás pegaría a una mujer", dice Jesús haciéndose el cínico. Begoña está muy enfadada, son muchas las mentiras de Jesús, y está harta, por ello le ha pedido que se marche a otro cuarto a dormir, pero él se ha negado. ¡Se ha puesto tenso! Finalmente, ha sido Begoña la que ha decidido irse de allí... ¡Le ha plantado por fin cara!