La Marquesa no consigue conciliar el sueño después de haber descubierto las cartas de Rosa en uno de los libros de Adolfo. Su hijo aparece para intentar convencer a su madre de que es momento de que se vaya a la cama pero la situación se transforma por completo. Con una gran serenidad a pesar del enfado, la Marquesa le pregunta de forma directa por lo que se trae con Rosa Solozábal.

Después de muchas idas y venidas y de encuentros a la orilla del río, tanto Isabel como Ignacio son conscientes de los sentimientos de sus hijos. Los jóvenes se han enamorado a pesar de la mala relación que mantienen sus padres por temas de trabajo. ¿Se verán obligados a poner punto y final a este gran amor por el que parece que están dispuestos a luchar?