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El bailaor ha pasado la noche en dependencias judiciales junto a su mujer, Luciana Bongianino. Ambos fueron detenidos tras un altercado en su casa en el que Rafael habría mordido a un agente, pero ya han quedado en libertad provisional.

Tras el desalojo de las playas con motivo de la visita de los Reyes, miles de migrantes se trasladan a la ciudad o a los montes. Carlos Quílez nos muestra uno de sus principales refugios en el barrio de El Príncipe.