Un toro se cuela de imprevisto en un bar mientras había tres clientes dentro. La situación se ha viralizado en las redes sociales y Samuel, el camarero, supo actuar adecuadamente.
Reparar los desperfectos de una calle tras no obtener respuesta del Ayuntamiento le ha costado a Miquel una multa de 1.733 euros, una sanción que ahora reclama que le devuelvan.