Autodidacta, Rosario González empezó a cantar con 4 años. Confiesa que le encanta estudiar y quiere tirar por la rama de filología hispánica. Pertenece a la hermandad de Nuestra Señora del Rosario, su segunda familia. Tiene un amuleto, sus estampitas, no se separa de ellas y tiene que besarlas antes de cantar.