Crónica | Programa 4
Ciervos sagrados, una masterclass de sushi y convertirse en geishas en el cuarto programa de El capitán en Japón
La familia Sánchez Saborido se ha adentrado en la cultura japonesa al convertir en verdaderas geishas a Susana, Daniela y Salma y en todo un samurai a Joaquín. Así ha sido su experiencia al convertirse en símbolos en el país del sol naciente.

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La primera parada de su nueva ruta por Japón ha llevado a los Sánchez Saborido a visitar a los ciervos sagrados. Un lugar que se prometía mágico pero que ha terminado dejando huella en los cuerpos de Susana Saborido y Daniela.

Al coger la autocaravana para continuar hacía el siguiente destino, Daniela ha querido sincerarse con sus padres sobre su futuro. “Yo me quiero independizar” les ha confesado la mayor de sus hijas a Joaquín y a Susana.
El aviso de un posible megaterremoto en Japón ha puesto en alerta a la familia Sánchez Saborido. En especial, la pequeña Salma ha mostrado sus temores a su familia y les ha pedido no continuar con su aventura.
La tensión se relaja cuando reciben la visita de un chef. El cocinero les ha dado una masterclass de sushi en la que Joaquín, Susana, Daniela y Salma han competido por crear la mejor pieza. La victoria se la ha llevado Joaquín al elaborar el mejor sushi.

Tras la masterclass de sushi, la familia ha disfrutado de una habitación elegida por Susana Saborido para dormir todos juntos. Antes de acostarse, los Sánchez Saborido han decidido compartir confidencias y sus hijas han propuesto un juego. Un momento que se prometía lúdico y ha acabado con el enfado entre Susana y Joaquín.

El ambiente se ha relajado cuando han ido junto a otra pareja formada por un español y una japonesa a disfrutar de la tradicional ceremonia del té. Un ritual que ha Susana Saborido le ha encantado y le ha propuesto a su familia hacerlo a diario.
Susana, Daniela y Salma han querido experimentar cómo es vestirse de geisha. Las hijas de Joaquín y su mujer pasan por una sesión de maquillaje para convertirse en las tradicionales artistas japonesas.

Joaquín no se puede creer el momento cuando las ve, “¿esta es mi familia?” se ha preguntado el capitán al ver el radical cambio que han dado su mujer y sus hijas.
El exfutbolista no ha podido contener el ataque de risa con Susana Saborido, “estás muy fea” le decía al ver a su mujer vestida como una geisha.
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