Burgos

Vecinos de un pueblo de Burgos, unidos contra un grupo de okupas

Varios municipios de Burgos se manifestarán contra los okupas. El viernes 10 de abril llegaron a Cojóbar tras pasar 3 años en Cogollos.

Vecinos unidos contra unos okupas en Burgos

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Sara, nombre ficticio que le hemos puesto porque prefiere mantener su privacidad, tiene una casa en Cojóbar. Se trata de un pequeño pueblo de Burgos de aproximadamente 250 habitantes. Ella utiliza la vivienda como segunda residencia; suele ir los fines de semana.

Sin embargo, desde el 10 de abril, Sara no puede entrar en su casa. Los vecinos aseguran que sobre las 17:00 los niños del pueblo vieron entrar a varias personas en la residencia. Ellos llamaron a la Guardia Civil y a la propietaria. "Cuando llegué ya estaban los agentes y los vecinos fuera. Ellos me dijeron que si intentaba entrar, la detenida iba a ser yo", asegura Sara. Esta vecina se siente desprotegida ante esta situación. Ella ya ha puesto la denuncia y lo ha dejado en manos de la justicia. "La ley protege al okupa, no al propietario y yo no puedo hacer nada más, solo esperar al proceso judicial", asegura.

Según ellos era su "morada habitual"

Los vecinos nos cuentan que cuando llegaron los agentes no pudieron entrar porque los okupas aseguraban que llevaban tres días, por lo que legalmente se había convertido en su "morada habitual". Ellos señalan que los niños del pueblo fueron testigos del momento en el que entraron en la casa, pero que no fue válido el testimonio. Por lo tanto, ahora legalmente la propietaria debe demostrar que la vivienda es suya. "No me aceptan algunos documentos y tampoco especifican los que debo presentar, no estoy teniendo ninguna facilidad", señala desesperada.

Nos acercamos a la vivienda, donde nos encontramos con una de las okupas. Le ofrecemos escuchar su versión y acepta. "Nosotros somos una familia, estamos dentro mis dos hijos, mi marido y yo. Antes estábamos en Cogollos, también en una casa okupa, pero era del banco. Estábamos ahí porque los vecinos nos dijeron que estaba abandonada. Finalmente la compraron, hubo un juicio y nos tuvimos que ir. Esta casa vimos que estaba abierta; pasé por aquí varias veces. Vi que la valla estaba rota porque los chavales se metían. Había una ventana rota, que imagino que serían ellos, que entraban para grafitear. Nosotros creíamos que era del banco porque, al ser del banco, hay más posibilidades de que te la dejen o alquilen. Hasta que nos metimos aquí no supimos que tenía propietarios. Yo ahora mismo no tengo nada, tengo niños, es difícil encontrar algo de alquiler. Estaremos aquí hasta que nos dejen. Si la dueña nos pusiera un alquiler o nos pidiera pagar los gastos, estaríamos dispuestos", asegura.

Sin embargo, Sara señala de manera rotunda que ella no ha puesto la casa en venta o alquiler en ningún momento. "No quiero vender ni alquilar mi casa y menos a la fuerza", nos señala. Esta propietaria únicamente quiere recuperar su vivienda.

"Nos preguntan por qué nos hemos marchado"

Al preguntar a la okupa por la vivienda de Cogollos, asegura que no tuvieron ningún problema en el municipio. "Cada vez que nos ven los vecinos nos preguntan por qué nos hemos marchado. Yo entiendo que la gente nos vea mal, pero queremos la oportunidad de hablar con ellos y que nos pregunten el motivo por el que estamos aquí", señala la okupa.

Sin embargo, al hablar con Silvia Burgos, la teniente de alcalde de Modúbar de la Emparedada, pueblo del que Cojóbar es pedanía, señala que el alcalde de Cogollos afirma que han tenido problemas con varios vecinos. Nos asegura que son aproximadamente 9 personas. El próximo 27 de abril tendrá lugar una concentración entre varios ayuntamientos para encontrar una solución.

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