Agresiones sexuales en discotecas

¿En qué consiste 'Ask for Angela', el protocolo para evitar agresiones sexuales en discotecas?

El programa INSC (International Nightlife Safety Checked) para prevenir el acoso en locales de ocio nocturno incluye el proyecto internacionalmente conocido como 'Ask for Angela'.

Gente bailando en una discoteca

Gente bailando en una discotecaPablo Buffer

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Es el distintivo de seguridad internacional y se conoce como 'International Nightlife Safety Checked'. Busca la prevención del acoso y las agresiones sexuales en los locales de ocio nocturno. El protocolo incluye un programa, implantado por primera vez en Reino Unido, denominado 'Ask for Angela' o 'Pregunta por Ángela', basado en garantizar la seguridad a las personas durante la noche de fiesta.

De estar una mujer viviendo una situación incómoda en una discoteca, tiene que avisar a alguien del personal -por ejemplo, a un camarero que esté detrás de la barra- y "preguntar por Ángela". Se trata de un código que no levanta sospechas en el agresor y tampoco alarma o inquieta al resto de personas que se encuentran en el local.

Un código que el camarero comprende perfectamente y, tras recibirlo, debe informar al equipo de seguridad que, de forma discreta, se encargará de separar a la chica del acosador y a este le obligará a abandonar la discoteca. Si la situación es grave (tocamientos o agresividad) se procede a llamar a la policía.

En España, alrededor de 40 discotecas habrían incorporado ya este protocolo que, además, ofrece a los clientes una tapa para los vasos para así poder evitar que alguien introduzca en ellos algún tipo de sustancia. Si la discoteca tiene ese programa, habrá unos carteles colgados en las puertas de los baños femeninos con el nombre del protocolo ('INSC-Pregunta por Ángela') y una descripción sobre cómo actuar en una situación incómoda.

Caso Dani Alves

La discoteca Sutton, en la que se produjo la presunta agresión sexual de Dani Alves a una joven de 23 años, carecía de Distintivo de Seguridad Internacional (International Nightlife Safety Checked), pero sí disponía de cámaras de seguridad que grabaron los momentos previos y posteriores a la supuesta violación.

El local, tras detectar lo ocurrido, asistió a la joven afectada y se encargó de llamar a la policía. Además, la discoteca está sujeta al protocolo "No callamos", puesto en marcha en 2018 por el Ayuntamiento de Barcelona, un programa en contra de los abusos y agresiones sexuales en espacios de ocio nocturno.

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