Medicamentos

Una mujer toma lorazepam varios días sin saberlo porque el envase es igual al de sus pastillas para la alergia

Las cajas de ambos medicamentos son similares y la paciente, de 77 años, dejó de tomar las pastillas de la alergia y tomó el doble de ansiolíticos de los prescritos.

Imagen de Lorazepam y Loratadina

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Se llaman 'Loratadina' y 'Lorazepam', son dos medicamentos con nombres muy parecidos y cuyos envases son idénticos: mismo color de fondo, mismo tipo de letra y mismo logotipo pero sus indicaciones nada tienen que ver. Uno es un fármaco para la alergia y el otro es un ansiolítico.

Una mujer de 77 años que tiene prescritos ambos medicamentos los ha confundido y durante cinco días ha tomado ansiolíticos en lugar de antihistamínicos. Su historia se ha hecho viral después de que su hijo lo publicara en una red social con una foto donde aparecían ambas cajas y donde se puede apreciar la similitud entre ambas cajas. De hecho, en una de las respuestas se puede observar que la foto de cómo son los envases que contienen las pastillas es todavía peor porque son idénticos y el nombre del medicamento es por el reverso todavía más pequeño.

No se trata de un caso excepcional, de hecho la Organización Mundial de la Salud cataloga los medicamentos con nombres similares o con etiquetado parecido como 'medicamentos LASA', del inglés 'Look Alike-Sound Alike', y son una causa frecuente de errores y consecuentes daños para la salud.

Otros ejemplos de medicamentos aparentemente similares

Tanto es así que hay otro ejemplos de errores de este tipo: entre la dopamina y la dobutamina, el matamizol y el metronidazol, en el caso de genéricos con nombres similares. O entre el Almax y el Atarax en el caso de nombres comerciales parecidos.

En este caso se dieron varias coincidencias que pudieron ser fatales, aunque por suerte la mujer no sufrió daños mayores. Por un lado que tuviera problemas de alergia y por otro que tuviera prescrito este ansiolítico. Pasaron cinco días hasta que se dio cuenta del error, pero las consecuencias pudieron ser fatales de haber continuado con la toma.

"Tomar el doble de ansiolíticos de los recetados le ha debido provocar que la paciente estuviera adormilada durante todo el día y continuar durante mucho puede generar una adicción difícil de tratar", asegura Carlos Díaz, farmacéutico y tesorero del Colegio de Farmacéuticos de Tenerife.

Este problema se agudiza si tenemos en cuenta el consumo exagerado y masivo de antidepresivos en nuestro país y en particular en Canarias donde según el Instituto Canario de Estadística, el 24% de la población consume este tipo de fármacos. "Son medicamentos para tratamiento agudo que en ocasiones se prolongan en el tiempo, muchas veces sin necesidad real", reconoce Díaz. De hecho más de 350 mil canarios toman algún tipo de fármaco tranquilizante o relajante.

Para evitar este tipo de errores, algunas farmacias han puesto en marcha un servicio de organización de medicamentos y ofrecen a los pacientes multimedicados unos blíster o pastilleros donde tienen ordenadas las pastillas por horas y por días y así eliminan la posibilidad de que puedan equivocarse.

"Está pensado especialmente para las personas mayores o que están solas y tienen que tomar muchas pastillas a lo largo del día". Hay que tener en cuenta que los errores a la hora de tomar la medicación supone un 5% de los ingresos hospitalarios.

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