Los robos a turistas son numerosos durante la noche. Se bañan desnudos en la playa y dejan sus pertenencias en la arena. Los descuideros se esconden detrás de tumbonas y sombrilla en la Playa de Palma y esperan la oportunidad para robarles.

La Policía Nacional de Baleares puso en marcha, a principio de temporada, un operativo policial de vigilancia. Cada noche hay de media seis o siete arrestados en el turno de noche.

Los delitos más frecuentes son los hurtos en la playa al descuido, robos con fuerza y violencia y venta de droga.