Galicia

La Fiscalía pide 9 años de cárcel para el patrón del pesquero Villa de Pitanxo por 21 homicidios imprudentes

También acusa a los responsables de la empresa armadora. El pesquero naufragó en 2022 en aguas de Terranova (Canadá).

Fallecidos en el pesquero Villa de Pitanxo

Fallecidos en el pesquero Villa de PitanxoAntena 3 Galicia

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Fue uno de los naufragios más trágicos de la historia de Galicia. En febrero de 2022, en las gélidas aguas de Terranova, en Canadá, el pesquero Villa de Pitanxo naufragó en medio de un fuerte temporal. Hubo, casi de milagro, tres supervivientes: el patrón, su sobrino —que era miembro de la tripulación— y otro de los marineros, Samuel Koufie. Los otros 21 perdieron la vida en el agua. Algunos de ellos ni siquiera pudieron ser recuperados del fondo del mar.

El patrón, Juan Padín, trató de buscar todo tipo de explicaciones para lo ocurrido, aludiendo a un fallo en el motor, entre otras causas, pero la investigación ha desmontado cada una de sus excusas. Ahora la Fiscalía ha presentado su escrito de acusación y concluye que tanto Padín como los responsables de la empresa armadora, Pesquerías Nores, se enfrenten a nueve años de prisión por 21 delitos de homicidio por imprudencia grave, un delito de lesiones por imprudencia —en relación con los daños sufridos por el superviviente Samuel Koufie— y otro delito contra los derechos de los trabajadores. También se solicitan para el capitán 13 años de inhabilitación para ejercer como patrón de buque y la misma duración de inhabilitación para los responsables de la armadora; el administrador, José Antonio Nores Rodríguez; y el director de flota de la compañía, José Antonio Nores, en actividades de administración o dirección de empresas pesqueras.

La declaración de Samuel Koufie, clave en el proceso

En todo este proceso ha sido clave la declaración de Koufie, así como los testimonios de los marineros de los barcos que auxiliaron a los supervivientes. Ellos pusieron sobre la mesa el clima de tensión que se vivió en esos primeros momentos tras el rescate, en los que se intentó construir un relato único de lo sucedido. Koufie no cedió a las presiones, explicó su versión y, durante todo este tiempo, las familias de las 21 víctimas no han dejado de agradecérselo.

Pero no son las únicas pruebas. Están los informes técnicos elaborados por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM), la Inspección de Trabajo, la Guardia Civil y expertos de diversos ámbitos, además de toda la documentación aportada en relación con la estabilidad, navegabilidad y seguridad del buque.

”Un grosero desprecio por la vida”

Según la Fiscalía, los acusados permitieron que el barco operara en condiciones inseguras, incumpliendo medidas básicas de prevención y mostrando un “grosero desprecio” por la vida y la integridad física de la tripulación. Y no son pocas las irregularidades: desde la sobrecarga del pesquero hasta los depósitos de combustible sin autorización, pasando por medidas preventivas insuficientes y deficiencias en los sistemas y procedimientos de abandono y salvamento. Ni siquiera todos llevaban puestos los trajes de salvamento.

En concreto, al capitán se le reprocha no haber tomado precauciones durante una maniobra realizada en muy malas condiciones, como asegurar adecuadamente las aberturas y puertas estancas del barco. También se le hace responsable de una decisión que podría haber cambiado el rumbo de los acontecimientos: ordenar el abandono del buque demasiado tarde.

La orden de abandonar el barco llegó tarde

Respecto a los responsables de la armadora, la Fiscalía considera que incumplieron obligaciones de seguridad de todo tipo. Al buque le faltaban elementos de evacuación, la tripulación no tenía instrucciones claras para actuar en caso de emergencia y ni siquiera los chalecos y trajes de inmersión estaban correctamente ubicados. Además, el barco operaba en una zona con intensa formación de hielo, a pesar de que su Libro de Estabilidad lo prohibía expresamente por no disponer de las protecciones reglamentarias necesarias.

En resumen, un sinfín de irregularidades que acabaron provocando el peor desenlace: la pérdida de 21 vidas. Veintiún padres, hijos, compañeros y amigos cuyas familias no han dejado de luchar para que se haga justicia. Y seguirán haciéndolo hasta el final.

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