Héroes

"Estoy perdiendo a mi hijo", el aviso que movilizó a la Policía para salvar a un niño de 3 años

El niño estaba inconsciente y con serios problemas para respirar. Los agentes consiguieron reanimarlo y trasladarlo de urgencia al hospital Álvaro Cunqueiro.

Dos policías salvan la vida de un niño de tres años en Vigo

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Las historias con final feliz son las que más nos gustan a todos, sin duda. Pero, en algunos casos, como el que nos ocupa, sus protagonistas hubieran preferido no tener que vivirlas nunca. Sobre todo los padres de Hugo, un pequeño de tres años que, sin ser consciente de ello, ha pasado a formar parte de ese grupo de personas que pueden celebrar dos cumpleaños.

Los hechos tuvieron lugar en su casa, en el barrio vigués de Lavadores. El niño, según explicó su madre, se desvaneció, se golpeó la cabeza y quedó inconsciente; además, tenía serios problemas para respirar. La mujer, desesperada, llamó a emergencias y, como pudo, dio la voz de alarma asegurando que "estaba perdiendo a su hijo".

El niño se desvaneció en su casa y se quedó inconsciente

No había tiempo. La situación era muy grave y ahí entró en juego el destino. Una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la Comisaría de Vigo-Redondela de la Policía Nacional se encontraba en las inmediaciones. Los agentes recibieron el aviso y acudieron de inmediato al lugar.

Al llegar, constataron que el niño presentaba cianosis y una respiración muy débil. Sin dudar, o dudando, pero con el aplomo de quien sabe que hay que actuar y cómo hacerlo, empezaron a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar. Finalmente, el pequeño vomitó, empezó a llorar y recuperó la respiración.

La Policía coordinó el tráfico para llevar al hospital lo antes posible

La ambulancia medicalizada ya estaba de camino. Llegó al domicilio, estabilizó al niño y lo trasladó de inmediato al hospital. Había que hacerlo deprisa. La Policía volvió entonces a tomar las riendas. Los agentes coordinaron el tráfico, con cortes incluidos en los puntos necesarios, para que Hugo llegase al hospital Álvaro Cunqueiro a la mayor brevedad y corriera el menor riesgo posible.

Ya en el hospital, este pequeño campeón se ha recuperado favorablemente y ha podido conocer a sus salvadores. Los agentes fueron a visitarlo y, como si supiera cuánto tiene que agradecerles, Hugo no dudó ni un momento en lanzarse a sus brazos. Sonrisas, agradecimientos y mucha alegría después del tremendo susto. Incluso se puso la gorra de Policía, ajeno a lo que ha vivido, pero disfrutando de un momento que, seguro, ninguno de ellos olvidará.

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