Educación
Los 'curis' ponen en alerta a institutos: primeras expulsiones por las cuentas con memes que humillan a alumnos y profesores
La Policía Nacional advierte de que esta moda viral en redes sociales puede tener consecuencias legales, aunque se compartan desde perfiles anónimos.

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Las cuentas conocidas como 'curis' se han convertido en un nuevo motivo de preocupación en los centros educativos. Estos perfiles, habitualmente anónimos, publican memes, caricaturas y vídeos sobre situaciones cotidianas de la vida escolar. Sin embargo, alguna de estas cuentas han pasado de compartir contenido humorístico a señalar, ridiculizar y humillar a alumnos y profesores, una práctica ante la que la Policía Nacional ha lanzado una advertencia.
El fenómeno ya ha tenido consecuencias en Andalucía. En Málaga se han producido las primeras expulsiones de estudiantes relacionadas con estas publicaciones. En Sevilla, la polémica también ha llegado al ámbito de la Fiscalía.
Ante la expansión de esta tendencia, la Policía Nacional alerta de que el uso de estas cuentas puede perjudicar el bienestar de las personas afectadas y deteriorar la convivencia en los centros docentes. La advertencia pone el foco en los contenidos que se utilizan para atacar a personas concretas y no en los memes o las bromas respetuosas.
De los memes a las humillaciones públicas
Los perfiles 'curis' suelen incorporar el nombre, las siglas o imágenes de un colegio o instituto para compartir publicaciones relacionadas con el día a día de las aulas. El contenido puede incluir dibujos, vídeos, caricaturas y montajes sobre situaciones que reconocen fácilmente quienes forman parte de la comunidad educativa.
El problema aparece cuando el humor se convierte en una herramienta para ridiculizar a compañeros o docentes. Las burlas sobre el aspecto físico, la difusión de rumores y los montajes vejatorios pueden exponer a las personas señaladas ante su entorno escolar y ampliar el alcance de la humillación a través de las redes sociales.
Además, no siempre es necesario publicar una fotografía o el nombre completo de una persona para que pueda ser identificada. Un apodo, una caricatura o una referencia a una clase pueden ser suficientes para que sus compañeros sepan de quién se trata.
La Policía Nacional distingue entre el contenido humorístico respetuoso y aquellas publicaciones que buscan atacar, humillar o vejar. Es en estas últimas donde advierte de los riesgos para las personas afectadas y de las posibles responsabilidades derivadas de su difusión.
La Policía advierte de las consecuencias legales
El hecho de actuar desde un perfil anónimo no garantiza la impunidad. En función de la gravedad y de las circunstancias de cada caso, estas conductas pueden llegar a constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves, entre otros, además de generar responsabilidades civiles.
Tampoco basta con presentar una publicación como una broma para descartar posibles consecuencias legales. El contenido, las circunstancias en las que se difunde y el daño que pueda causar son elementos que deben valorarse en cada caso.
La expansión de los ‘curis’ ha llevado también a los centros educativos a intervenir cuando detectan publicaciones ofensivas. Las expulsiones conocidas en centros educativos reflejan que la actividad de estas cuentas puede tener consecuencias en el ámbito escolar, aunque las medidas disciplinarias dependen de los hechos concretos y de las circunstancias de cada situación.
Qué hacer si una cuenta pública contenido ofensivo
La Policía Nacional recomienda a quienes sufran este tipo de humillaciones que conserven pruebas de las publicaciones y de los comentarios relevantes. Las capturas de pantalla deben permitir apreciar el contenido, la fecha y el perfil desde el que se ha difundido. También es conveniente guardar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a las publicaciones.
Una vez recopilada la información, se aconseja denunciar los contenidos a través de las herramientas de la propia plataforma y bloquear a las cuentas que estén hostigando a la persona afectada.
Los menores deben comunicar lo ocurrido a un adulto de confianza y al centro educativo. Tanto las personas afectadas como sus familias pueden acudir a la Policía Nacional para denunciar los hechos.
Los agentes insisten, además, en evitar que el material ofensivo siga circulando innecesariamente. Las publicaciones deben compartirse únicamente cuando sea necesario para comunicar lo sucedido o aportar pruebas, sin contribuir a ampliar su difusión.
La polémica de los ‘curis’ vuelve a poner sobre la mesa los riesgos del uso de las redes sociales en el entorno escolar. El reto para las familias y los centros educativos es frenar las conductas que puedan convertirse en acoso y recordar que el anonimato digital y la apariencia de humor no eliminan la responsabilidad por el contenido que se publica.
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