Accidente de tráfico

El cura ebrio que empotró su coche en Valencia conducía además a una velocidad excesiva y hablando por el móvil

Según algunos vecinos, el sacerdote conducía a gran velocidad y, antes del accidente, iba hablando con el móvil.

Imagen del coche tras el choque

Imagen del coche tras el choque Antena 3 Valencia

Publicidad

Eran las 10:30 horas de la mañana del pasado sábado cuando un sacerdote ebrio conducía a gran velocidad por la calle Padre Aleixandre de Valencia, donde el límite de circulación se establece a 30 km/h. Según algunos vecinos la conducción era negligente y, además, iba hablando por el móvil. Razones suficientes que provocaron la colisión contra varios vehículos estacionados en esta calle.

El cura chocó primero contra un coche y, seguidamente, contra otro turismo aparcado cerca de un garaje y provocando un efecto dominó que terminó causando daño a cinco vehículos, incluido el suyo. "El ruido fue tan grande que salí rápidamente del bar", nos comenta un vecino que estuvo presente ese día.

Tras la colisión, estaba alterado, "decía que le dolía el pecho y que se quería ir", "tenía prisa por llegar a oficiar una misa", confirmaban otros vecinos de esta calle.

Hicieron que se esperara y llamaron a la Policía Local que, al llegar, le realizaron la prueba de alcoholemia. Un test en el que dio positivo, 0,54 mg/l. Un resultado que conlleva una multa de 1.000 euros y 6 puntos menos del carnet de conducir.

El implicado aseguró que si había dado positivo había sido por la ingesta del vino que usaba habitualmente en le eucaristía, según informó Espejo Público.

Publicidad

Una anciana

Las listas de espera de la dependencia podrían reducirse casi a la mitad antes de 2028

Derechos Sociales calcula que más de 70.000 personas saldrán de la lista de espera gracias al nuevo modelo de financiación. Además, la previsión es que cerca de 417.000 ciudadanos más reciban una prestación y que el sistema atienda a más de dos millones de personas.

Imagen de archivo de una piscina

El 'reto marrón', defecar en el agua, provoca el cierre de piscinas y obliga a reforzar la vigilancia

La piscina de un club de Sevilla abrió el 30 de mayo y, hasta ahora, ha tenido que cerrar en seis ocasiones, con interrupciones de unas cuatro horas cada vez. El objetivo es claro: mantener el agua en condiciones adecuadas y que los bañistas puedan disfrutar del verano sin interrupciones ni riesgos sanitarios