El miedo entre los vecinos del El Bosque es palpable por las grietas que se han originado, durante los últimos años, en tres de las calles de la localidad gaditana. El agua puede acceder al interior de las viviendas a través de las grietas y un muro de contención peligra ante la posibilidad de un derrumbe.

El motivo por el que se está degradando las condiciones de estas casas, un total de 20 viviendas que se edificaron hace 40 años, no se conoce aunque todo apunta a la posible tala de unos árboles.

Los vecinos exigen que se tomen medidas efectivas para solucionar el problema de sus hogares. Pues temen que cuando llegue el otoño, las lluvias puedan acabar del todo con ellas.