Publicidad

LOCALIDAD NATAL DE GADAFI

Los rebeldes podrían hacerse con el control de Sirte en las próximas horas

En el tercer día de lo que califican como asalto final, las fuerzas armadas del nuevo gobierno libio lograron apoderarse de la universidad y el hospital en Sirte tras violentos enfrentamientos con las tropas leales al coronel Muammar al Gadafi.

"Los combates de Sirte han experimentado hoy un avance significativo. La batalla está próxima a su fin y la liberación de la ciudad será total en las próximas horas", informaron los dirigentes rebeldes. Tras una pausa en los combates debido a una tormenta de arena, los choques entre rebeldes y gadafistas se reanudaron con intensida.

Las fuerzas del Consejo de Transición Libio (CNT), órgano político de la insurrección, lanzaron una ofensiva desde cuatro frentes que les permitió tomar el control de la universidad Ettahadi, del centro de conferencias Ouagadougou y del hospital Ibn Sina.

Estos puntos eran considerados los baluartes de la resistencia gadafista, que tenía apostados en ellos a decenas de francotiradores para impedir cualquier incursión de los rebeldes. Los avances de los rebeldes coincidieron con nuevos ataques de los cazas de la OTAN, que alcanzaron más de 50 blancos en las últimas 24 horas.

El sábado, antes de que se suspendieran los combates, los rebeldes habían logrado controlar una de las zonas residenciales más importantes de la ciudad, conocida como el barrio de las 700 viviendas. Pero una vez más las bajas entre las filas rebeldes son importantes y sus dirigentes reconocieron que se han producido varios muertos y heridos.

"Ha habido varios muertos y heridos, pero el balance exacto sigue sin determinarse", indicaron esas fuentes. En los últimos dos días las fuerzas del CNT han informado de la muerte de al menos una treintena de sus combatientes -la mayoría alcanzados por francotiradores- y de más de 200 heridos.

Las fuerzas del CNT prevén enfrentamientos incluso más duros en el centro de Sirte, donde los gadafistas son numerosos y cuentan con un importante arsenal. Mientras, en el frente de Bani Walid, prácticamente el último bastión de las fuerzas leales al antiguo régimen, los dirigentes rebeldes han dado una última prórroga de dos días a los gadafistas para deponer las armas y rendirse, antes de lanzar un ataque similar al de Sirte.

Los rebeldes están en contacto con representantes de las tribus de la zona, que ejercen como intermediarios, pero los resultados de las negociaciones aún se desconocen. Según las fuentes rebeldes, en las últimas horas han sido enviadas a Bani Walid un número importante de fuerzas y una cantidad considerable de material de guerra en previsión de la ofensiva.

Publicidad