Amy Jandrisevits crea muñecas diferentes a las que solemos encontrar en cualquier juguetería, concretamente están reflejadas en el físico de cada uno de sus futuros dueños.

La personalización de estos muñecos se debe, según Amy, a que los niños con discapacidad o con características poco comunes se sientan menos discriminados y no se avergüencen de sus diferencias.

Desde su cuenta de facebook cuenta en qué momento decidió hacer los muñecos:

"Sobre mí (Amy):

Soy una ávida coleccionista de muñecas (¡siempre lo he sido!) y en mi vida anterior (antes de los niños), fui trabajadora social de oncología pediátrica. La fabricación de muñecas combina mi amor por este juguete y la pasión por el trabajo social. Verás, siempre me ha decepcionado la falta de diversidad en las muñecas... así que, como mi madre me enseñó, si no te gusta... ¡haz algo al respecto!

¿Por qué hago esto?

Incluso cuando era una trabajadora social, pensé que era muy importante tener muñecos disponibles para los niños. Primero porque todos deberían tener algo que abrazar. Segundo. Todos deberían tener un muñeco que se pareciera a ellos (especialmente cuando no tienes cualquier pelo, y tres, el juego médico es útil para la parte psicosocial. La tesis de mi doctorado fue sobre el poder curativo de los juguetes.

Ahora, soy ama de casa y tengo un buen sentido de cómo es el mercado de los juguetes. Considero que las muñecas deben parecerse a sus dueños. Y las muñecas deben estar disponibles en todos los colores, géneros y tipos de cuerpo. Hacemos a los niños un mal servicio al no ofrecer una gran variedad de muñecos.

En un mundo ideal, el tipo de cuerpo, la condición médica, las marcas de nacimiento y las diferencias en las manos serían tan aceptadas como todas las otras cosas que nos hacen únicos. Hasta entonces, los niños pueden necesitar un poco entrenamiento adicional... y algo que les ayude a sentirse orgullosos de quienes son. Es por eso que hago estas muñecas. Las muñecas tocan un lugar en los niños que la medicina no puede (...).