Las negociaciones entre el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez y el secretario general de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, siguen congeladas. Sánchez ha declarado que quiere volver a ser presidente del Gobierno con el apoyo de Podemos, pero también con la abstención de Partido Popular y Ciudadanos.

"Creo que España no tiene tiempo que perder. Yo lo que pediría a todas las fuerzas políticas es un esfuerzo de responsabilidad con su país, también de generosidad y de reconocimiento del resultado electoral del pasado 28 de abril y que se permita que haya un gobierno progresista que no dependa de fuerzas independentistas en España", es la petición de Sánchez a todos los partidos antes de su primera reunión con organizaciones ciudadanas. El presidente en funciones niega que con estas reuniones pretenda presionar al partido de Pablo Iglesias.

Sánchez insiste en que todas las formaciones son responsables del bloqueo y se dirige directamente al Partido Popular y a Ciudadanos para pedir "que todos tienen que poner de su lado" pero esto "no significa que me tengan que apoyar, al contrario, simplemente facilitar".

Desde el Partido Popular le recuerdan las relaciones parlamentarias para llegar a La Moncloa. "Sr. Sanchez llegó al poder con la abstención de Bildu y hoy consuma esa traición, como decía la presidenta del PP de Navarra, al consenso moral español", critica la portavoz popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo.

Ciudadanos vuelve a decirle un 'no' a Pedro Sánchez. "Ese No de Ciudadanos a Sánchez está hoy más justifica que nunca. Después de ver este pacto de la infamia con Bildu, este pacto de la infamia de la mano de Otegi", afirma la candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Lorena Roldán.