El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha invitado este martes al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, a que se sienten a negociar, una oferta que ha aceptado el dirigente liberal pero sólo si es para hablar de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. "A ver si un día podemos hablar usted y yo", le ha dicho Sánchez al presidente del partido naranja en un momento del debate en el Pleno en el Congreso para explicar la participación española en las últimas cumbres europeas sobre el Brexit.

El presidente aludía así al rechazo de Rivera a mantener una tercera reunión con él cuando tenía ya el encargo del Rey de intentar formar gobierno. El líder de Cs le ha contestado que está dispuesto a mantener un encuentro con él, pero no para hablar de su investidura. "Si quiere, usted y yo mañana nos reunimos para ver cómo se aplica el (artículo) 155 en Cataluña", le ha dicho, sugiriendo que analicen a qué competencias autonómicas debería afectar y de qué manera.

Le ha insistido en la necesidad de actuar "frente al desacato y la desobediencia" con los que amenaza el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, ante una posible sentencia condenatoria a los líderes independentistas juzgados por el 'procés'. "A usted le parece una broma, se ríe del 155. Yo soy catalán y a mí no me hace ni puñetera gracia que se rían de lo que ha pasado en mi tierra", ha añadido.

En cuanto a la investidura, ha criticado al líder del PSOE porque "se cree el centro de todo" y no es capaz de ponerse de acuerdo "ni con sus socios" de Unidas Podemos. Tras poner en duda que Sánchez no desee unas nuevas elecciones en noviembre, le ha pedido que si fracasa y no logra formar gobierno, "no le eche la culpa a los 350 diputados de la Cámara".