CASO KOLDO

El origen del "ornitorrinco procesal": La expresión utilizada por la abogada de Koldo

El término ya había sido utilizado en el año 2008 por el abogado José María Fuster-Fabra, en relación con un caso vinculado con los atentados del 11-M.

Koldo García en el juicio del caso Mascarillas

Koldo García en el juicio del caso Mascarillas Antena3 Noticias

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La comparecencia en el Tribunal Supremo de Koldo García, exasesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos, dejó una de las frases más comentadas de la jornada: "ornitorrinco procesal". La expresión fue utilizada por su abogada, Leticia de la Hoz, para referirse al empresario Víctor de Aldama, en el contexto de la investigación sobre la presunta trama de las mascarillas.

Durante la sesión, la letrada explicó que su cliente no contestaría a las preguntas formuladas por la defensa de Aldama. Argumentó que este último mantiene una posición procesal que consideran contradictoria, motivo por el cual lo calificaron con ese término tan peculiar.

Según detalló la propia defensa en escritos anteriores remitidos al alto tribunal, la expresión describe a una persona que, pese a figurar formalmente como acusado, actúa en la práctica como si ejerciera la acusación contra otros implicados. A juicio de la abogada, esta situación genera ambigüedad y puede derivar en una posible indefensión para su cliente.

La letrada ya había usado esta expresión en otras ocasiones

El concepto no es nuevo ni exclusivo de este caso. La defensa ya lo había empleado en documentos previos, atribuyendo la idea al catedrático Manuel Cobo del Rosal. En ellos, se utilizaba la metáfora para subrayar la dificultad de encajar la posición de Aldama, dentro de las categorías procesales habituales.

La comparación proviene del ornitorrinco, un animal conocido por su naturaleza híbrida, lo que lo convierte en una imagen útil para describir situaciones difíciles de clasificar. En el ámbito jurídico, se utiliza de forma coloquial para señalar roles procesales, que no encajan claramente en una sola categoría.

De hecho, el término ya había aparecido en la esfera pública años atrás. En 2008, el abogado José María Fuster-Fabra lo empleó en relación con un caso vinculado a los atentados del 11-M, utilizando la misma metáfora para describir una situación procesal considerada atípica.

Así, la expresión ha vuelto a cobrar protagonismo en un caso de gran repercusión, poniendo de relieve las tensiones jurídicas que surgen cuando los papeles de los implicados no están claramente definidos.

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