Inflación

Así afecta al bolsillo de los españoles la subida de los tipos de interés marcada por la inflación y la guerra en Ucrania

La inflación es la principal consecuencia económica que deja la crisis derivada del coronavirus y la guerra en Ucrania. EEUU y la UE apuestan por subir los tipo de interés para hacer frente a esta situación.

Foto de archivo de un hombre sosteniendo varios billetes de euro

Foto de archivo de un hombre sosteniendo varios billetes de euroUnsplash

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Cuando parecía que nada podría empeorar la crisis económica mundial que dejó la pandemia de coronavirus y que se tradujo, entre otras cosas, en el colapso parcial de la cadena de suministro global y en el consiguiente encarecimiento de los precios, con los combustibles y la electricidad como materias más afectadas, la guerra en Ucrania ha terminado de dibujar un panorama mucho más tétrico, disparando la inflación en Europa y España a niveles que no se veía desde hace más de tres décadas.

Ante este nuevo escenario económico, y tras aprobar varios paquetes masivos de ayudas fiscales a lo largo de lo últimos dos años, Estados Unidos y la UE apuestan ahora por subir los tipo de interés. Washington ya lo ha hecho -a principios de mes- y Bruselas estudia dar ese paso en el corto plazo. El objetivo no es otro que frenar la inflación, que en España ha provocado, entre otras cosas, la huelga del transporte que alcanza ya su tercera semana pese al acuerdo suscrito por el Gobierno con la mayoría de asociaciones del sector.

Las hipotecas, las principales afectadas

La primera consecuencia de esta medida económica es que la inflación -que en España alcanzó en febrero el 7,4%- deja de subir pero, a cambio, se encarecen los préstamos y las hipotecas. En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística (INE) indicó el lunes que el hipotecas constituidas sobre viviendas en España se situó en 36.185 el pasado enero, lo que supuso un incremento interanual del 29,4 % y el undécimo mes consecutivo al alza. Un escenario que podría cambiar radicalmente a partir de ahora.

Además, se ralentizaría el crecimiento y la actividad económica en general, lo que podría derivar en un aumento de la tasa de paro pero también en un incremento del ahorro por parte de los hogares españoles, como ya ocurrió durante la pandemia, cuando la suspensión de toda actividad comercial más allá de la compra de alimentos y productos sanitarios provocó que millones de familias viesen cómo sus gastos se reducían drásticamente.

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