Son los tiburones más comunes en las aguas de Canarias y han sido incluidos en el catálogo nacional de especies amenazadas. Por eso, para evitar su desaparición, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria lleva un año desarrollando un proyecto en el sur de la isla con el que controlan sus movimientos y la forma en la que les afecta la presencia de los humanos.

Son inofensivos y muy importantes para el ecosistema. Es muy común verlos en aguas Canarias, en otras zonas del planeta han ido desapareciendo, algo que quiere evitarse en las islas. Los angelotes son también un reclamo turístico. Las nuevas tecnologías permiten hacerles un seguimiento y estudiar su comportamiento.

Tres receptores acústicos ubicados entre Mogán y Anfi del Mar reciben los datos de los 15 angelotes que portan el dispositivo. Todo para evitar que sigan desapareciendo especies de nuestro mar.