Tejina

Vuelven a latir con fuerza los Corazones de Tejina

Tras dos años de pandemia, los coloridos Corazones en honor a San Bartolomé, vuelven a la calle arropados por miles de vecinos.

Publicidad

Agosto en Tejina es sinónimo de Corazones. Se trata de una curiosa manifestación en honor al Santo Patrón de esta localidad del norte de Tenerife, que consiste en la elaboración de unos curiosos corazones adornados con fruta y tortas de pan. Estas gigantescas construcciones, que pueden llegar a pesar 1200kg, son llevadas en procesión hasta la plaza y una vez allí se procede al izado, que consiste en elevarlas y fijarlas en una cruces de madera para ofrecerlas así al Santo.

Esta celebración, Bien de Interés Cultural desde 2003, se celebra desde la segunda mitad del siglo XIX y con los años ha evolucionado de manera que hay tres calles que son las responsables de elaborar los corazones y que hacen especial al suyo añadiéndola una determinada fruta. Así, la Calle Arriba, Calle Abajo y El Pico, se distinguen por estar decorados con limones, piñas y peras. Y se adornan de sus colores correspondientes, esto es: amarillo, naranja y verde. Es llamativo como los vecinos se engalanan completamente de su color con camisetas, gafas, e incluso tiñéndose el pelo para la ocasión.

Durante la pandemia se continuó haciendo la ofrenda a puerta cerrada y se retransmitió vía streaming, es por eso que este 2022 los tejineros esperaban con ansia este día para cargar de nuevo sus corazones con orgullo y disfrutar de la fiesta en la calle. "Es cansado pero merece el esfuerzo, hay que estar aquí para vivirlo", nos dice uno de los porteadores. El que va delante en primer lugar es sencillamente el más bajito o la más bajita. Van ordenados por altura y el truco, nos dicen es: "bailar el corazón de izquierda a derecha". Así, latiendo con fuerza, llegan estos tributos a la plaza de San Bartolomé y entre poemas, cánticos y lágrimas se hace la ofrenda. Y aunque hay "pique" entre las tres calles, no deja de ser un pasatiempo y el pueblo se une más que nunca en torno a esta centenaria tradición.

Publicidad