Este mural da la bienvenida a Mulafest

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EN EL IFEMA DE MADRID

Delorean, Black Lips y Triangulo de Amor Bizarro ponen banda sonora al Mulafest

Motos, coches, tatuajes, grafittis, música y toda la cultura urbana tienen este fin de semana su cita anual, en el festival de verano más callejero.

Tatuajes, danza, música, deportes extremos, arte y motor han invadido el Ifema en la segunda edición del Festival de Tendencias Urbanas Mulafest 2013 de Madrid que, hasta el próximo 30 de junio, gritará con fuerza que la religión de la calle está más viva que nunca. 

Ellos, con gorras y dilataciones; ellas, vestidas de negro en contraposición a sus cabellos de color arcoíris, pero nunca sin bajarse de las cuatro ruedas. Skaters, rollers y riders circulan por todo el pabellón sin encontrar freno alguno a sus aspiraciones creativas. Artistas del movimiento, creadores de figuras y valientes viajeros, que tras las caídas no dudan en ponerse en pie y volver a intentarlo, invaden con furor las calles del recinto ferial. 

Al mismo tiempo, los grafiteros dan rienda suelta a su imaginación sobre cualquier superficie que se deje acariciar por los pigmentos. Desde paredes lisas hasta cuerpos humanos, lo mundano se convierte en arte al contacto de las brochas y los sprays

Así, los primeros enamorados del ritmo urbano han ido llegando a este encuentro de tatuadores, amantes del motor, artistas callejeros y deportistas extremos en el que también ha destacado la presencia de muchas familias completas. 

Un festival en el que la cultura urbana por fin tiene un espacio propio y con el que los más pequeños han podido disfrutar de los malabares de los ciclistas bmx, los trovadores del "parkour" y el arte de volar sobre el asfalto. 

El ruido de las agujas ha abierto las puertas a un mundo nuevo. Nacido de la resaca de la rutilante década de los 50, Mulafest 2013 atrapa los sueños de antaño y los transforma con una estética renovada: la cultura urbana. Desde las cenizas de este maravilloso universo, ha circulado hasta el Ifema el rugido de los motores de coches clásicos, leyendas de las dos ruedas y también se han expuesto peculiares bicicletas. Harley Davidson, Ducati o J.P. Choppers son algunas de las maravillas sobre ruedas que pueden disfrutarse en el Mulafest. 

Motos clásicas y también customizadas, que por primera vez en Madrid competirán en el AMD World Championship, el Campeonato de Constructores de Motos. Llamas, calaveras, chasis brillantes o románticas. En Mulafest se puede encontrar toda una selección de motocicletas que nos permiten hacer un recorrido por la historia de las dos ruedas. Pero también coches clásicos, auténticas joyas de la historia como las míticas furgonetas Volkswagen, los primeros Ford Mustang, Porsche y Corvette, iconos de una época que iluminan las miradas de los más adultos, apasionados de los tatuajes. 

Retratos, diseños maoríes, calaveras mexicanas... Todo tipo de trabajos son plasmados con tinta sobre cuerpos en los que apenas queda espacio por ilustrar. Artistas de la aguja de todas partes del mundo se han dado cita en Mulafest para reflejar su dominio de este arte milenario que no solo tiene que ser permanente ya que todos aquellos que acudan durante el fin de semana al festival podrán bañar sus cuerpos con las técnicas del "body painting" y el maquillaje FX.  

Pero no solo la piel sirve de lienzo. Neveras, botijos, asientos, automóviles, grafitis incluso adaptaciones de pinturas modernistas han inundado de color el gris pabellón. Artesanía, literatura, teatro y danza también podrán disfrutarse durante el festival. Nuevos talentos de la danza demostrarán sus habilidades ante un jurado profesional y se organizarán clases magistrales de street dance o swing, entre otros. 

Por primera vez, la música será protagonista de las noches del Mulafest con las actuaciones el viernes de Triángulo de Amor Bizarro, Black Lips, Austin Tv, Pony Bravo y Delorean, y el sábado de Swan Fyahbwoy, Mala & Jekey Showcase y Foreign Beggar que pondrán voz a este movimiento. De este modo, cada pequeño rincón de los pabellones es aprovechado para dar una lección magistral de cómo, a veces, la calle puede llegar a ser el mejor de los maestros.

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