En la habitación de Tesko, Seyran ha querido hablar con su hijo después de lo ocurrido. Ya más tranquila, ha reconocido que no debería haberle gritado y le ha explicado por qué se ha puesto tan nerviosa cuando su profesora le ha contado que se había escapado del colegio.
Seyran ha recibido una llamada de la profesora de Tesko que le ha hecho temer lo peor: el niño se había escapado del colegio. Muy nerviosa y sin saber dónde estaba, ha pensado que podía haberle ocurrido algo hasta que, de repente, Tesko ha aparecido en casa.