Después de la fiesta, Rebeca y Daniel hablan de lo sucedido sobre el nuevo contrato inesperado a Cristina. Él no está de acuerdo pero ella quiere darle una oportunidad a su amiga. Además, la relación está pendiendo de un hilo. La rutina se ha hecho fuerte; la falta de sintonía entre sus sueños y los de Daniel hace que la pareja se esté distanciando y la pasión pase a un segundo plano.