
Cihan sabe que se enfrenta a demasiados enemigos. Por eso, cuando por fin se queda a solas con Alya, decide confiarle el mayor de sus miedos.

Nada más salir de prisión, Cihan recibe la llamada que más temía. Alya está rodeada por un grupo de hombres del pueblo y él no duda ni un segundo en ir a rescatarla.