
Después de que su mercancía fuera robada por los Albora, Demir se ha presentado ante sus enemigos para llegar a un acuerdo. El precio a pagar ha sido el despido de Ugur y que Cihan se convierta en el mayor accionista del hospital.

Convencida de que Cihan está mostrando debilidad ante sus enemigos, Sadakat ha perdido por completo los papeles en un durísimo cara a cara que ha puesto la estabilidad de los Albora patas arriba.