
Alya, incapaz de articular palabra por el dolor, toma una decisión radical para proteger a su hijo de tanto sufrimiento. ¿Podrá aguantar mucho más tiempo lejos de su pequeño?

Tras las graves acusaciones de los Baybars, Cihan busca la verdad, pero lo que encuentra es el desprecio de un tío que le culpa de la ruina de la familia.