
Sadakat no está dispuesta a dar una oportunidad a Şahin. Esta vez saca a relucir lo que hizo Fidan cuando su hija necesitaba urgentemente un donante para sobrevivir.

Cihan ya sospechaba que la muerte de Boran escondía algo más que un accidente. Pero la confesión de Fikriye destapa una nueva pieza del puzle y deja a Alya rota al recordar un detalle de su pasado.