
Mine se replantea su futuro cuando Alya le propone huir con su hija. Por primera vez, deja atrás su sed de venganza y acepta la oportunidad de empezar de cero.

Mientras el pequeño Cihan Deniz duerme entre ellos, Cihan y Alya hablan en voz baja sobre el futuro. Y él se atreve a confesarle uno de sus mayores deseos.