La bomba que ha soltado Halis en la cena ha destrozado por completo a Ferit. Sin pensarlo dos veces, Seyran ha salido detrás de él para intentar hablar con él, pero la situación se les ha ido de las manos en un segundo.
Después de jugarse la vida por recuperar las piedras, ser expulsado de la mansión y ver cómo su abuelo deja de confiar en él, Ferit vive uno de los momentos más dolorosos.