
Tras el shock de la muerte de César Cadaval, los invitados se someten a un interrogatorio, pero otro golpe de mala suerte los sacude, y aparece otro de los invitados asesinado.

En mitad del convite el presentador ha parado la fiesta para dar una triste noticia, uno de Los Morancos ha sido asesinado en la estación de Canfranc.